Primeras señales
Ayudo a ordenar lo observado, diferenciar señales relevantes y decidir qué valoraciones conviene realizar.
Cambios de memoria y deterioro cognitivo

Con frecuencia, los primeros cambios los observa la familia: una persona empieza a repetir preguntas, olvida citas, abandona tareas que antes realizaba sola o necesita cada vez más ayuda para organizarse. No siempre es fácil saber si se trata del envejecimiento, del estado emocional, de un problema médico o del inicio de un deterioro cognitivo.
Mi labor es ofrecer un punto de partida y acompañar el proceso: valorar qué está cambiando, identificar las capacidades que se conservan, orientar el diagnóstico y explicar a la persona y a su familia qué pueden hacer en ese momento. El seguimiento permite adaptar los apoyos a medida que cambian las necesidades.
Repetición de preguntas o conversaciones en intervalos breves.
Desorientación en lugares conocidos o dificultad para seguir rutas habituales.
Problemas nuevos para manejar dinero, medicación, citas o gestiones.
Cambios persistentes de lenguaje, razonamiento o capacidad para resolver situaciones cotidianas.
Apatía, desinhibición, irritabilidad u otros cambios de conducta no habituales.
Pérdida progresiva de autonomía o necesidad de supervisión creciente.
La familia siente que «ya no está como antes», pero no sabe cómo hablarlo ni por dónde empezar.
Una valoración temprana no siempre ofrece de inmediato una causa definitiva, pero sí ayuda a ordenar los cambios, distinguir perfiles y decidir si se necesitan estudios médicos adicionales. También permite identificar capacidades conservadas, factores modificables y apoyos que pueden facilitar la autonomía y reducir la incertidumbre familiar.
Esta área se integra con la Unidad de Prevención del Deterioro Cognitivo del Instituto Andaluz de Salud Cerebral, orientada a la evaluación, el seguimiento evolutivo y la intervención sobre factores relacionados con la salud cerebral.

Ante un deterioro cognitivo confirmado o sospechado, la evaluación puede contribuir al estudio de:
La neuropsicología contribuye a caracterizar el perfil y orientar el diagnóstico diferencial, pero el diagnóstico médico puede requerir exploración neurológica, neuroimagen, analíticas o biomarcadores.
Las necesidades no son las mismas cuando aparecen las primeras dudas que cuando ya existe un diagnóstico o aumenta la dependencia. El acompañamiento se adapta al momento de la persona y de su familia.
Ayudo a ordenar lo observado, diferenciar señales relevantes y decidir qué valoraciones conviene realizar.
Traduzco los resultados a un lenguaje comprensible y ayudo a planificar rutinas, apoyos, seguimiento y comunicación familiar.
Revisamos qué actividades puede mantener la persona, cuáles requieren supervisión y cómo adaptar la ayuda sin retirar capacidades antes de tiempo.
Ofrezco pautas para comprender la apatía, la irritabilidad, las repeticiones o la falta de conciencia, y para afrontar las decisiones y la sobrecarga que pueden aparecer a lo largo del proceso.
Se escucha a la persona y a su familia, se reconstruye cómo han evolucionado los cambios y se aplican pruebas sensibles a memoria, atención, lenguaje, percepción y funciones ejecutivas.
Los resultados se explican de forma comprensible, permiten establecer una línea base y orientan estudios complementarios, decisiones cotidianas y revaloraciones para observar la evolución.
Se trabajan capacidades conservadas, estrategias compensatorias, hábitos y adaptaciones que favorezcan la autonomía. La familia recibe pautas ajustadas a cada etapa para apoyar, comunicarse y supervisar sin sustituir innecesariamente a la persona.

Algunas de las dudas que surgen con más frecuencia sobre memoria y enfermedades neurodegenerativas.
No. Los fallos de memoria pueden relacionarse con múltiples factores. Lo relevante es su evolución, su naturaleza y el impacto que tienen en la vida diaria. La evaluación ayuda a distinguir patrones y a decidir si se necesitan otras pruebas.
Sí. Muchas valoraciones se realizan precisamente para aportar información al diagnóstico diferencial. Si ya existen informes, neuroimagen o analíticas, es conveniente aportarlos.
Sí. Es habitual que una hija, una pareja u otro familiar sea quien detecte los primeros cambios y busque orientación. Ese primer contacto puede ayudar a preparar la valoración y a plantear cómo implicar a la persona con respeto, evitando confrontaciones innecesarias.
Sí. Además de contribuir al diagnóstico, la neuropsicología permite conocer el perfil actual, establecer una línea base, orientar los apoyos y adaptar las recomendaciones a medida que evoluciona la autonomía.
Siempre que sea posible y la persona lo autorice, la participación de un familiar es muy útil. Puede aportar información sobre cambios que quizá la propia persona no percibe y recibir orientación para comprenderlos y acompañarlos de una manera más ajustada.
No puede garantizarse que detenga o modifique la progresión de una enfermedad neurodegenerativa. Su objetivo es favorecer el uso de capacidades conservadas, apoyar la autonomía, entrenar estrategias y mantener actividades significativas.
Sí. La apatía, la ansiedad, la irritabilidad, la desinhibición o las alteraciones del sueño pueden ser muy relevantes para la persona y su familia. Se valoran dentro del perfil general y se coordina la intervención necesaria.
Excelente profesional, muy comprometido con su trabajo y una excelente persona con una gran humanidad. Destacar su gran empatia, algo tan importante en el ámbito sanitario y resaltar tambien su gran conocimiento y experiencia en la materia. Sabe explicar y transmitir de manera adecuada las explicaciones del funcionamiento cerebral, el porqué de los sintomas y por tanto por qué se comporta asi la patologia y con ello transmitir para qué están dirigidas las diversas actividades que propone. En este plan de actuación personalizado, implicando a otras especialidades y distintos profesionales si lo ve adecuado para obtener el máximo rendimiento de la terapia propuesta. Sincero con sus palabras sin crear falsas expectativas pero si transmitiento seguridad e ilusión al empezar una terapia guiada con un profesional como él, transmite mucha confianza con su buen hacer. Gracias Carlos por abrir un rayo de esperanza en este largo camino.
Magnífico trato y detallada explicación de la situación. Para los familiares es una tranquilidad el contar con el apoyo y profesionalidad de dres como el dr Núñez
Desde el primer momento Carlos demostró ser una persona sumamente cercana y agradable con una capacidad increíble para entender mis necesidades y ponerse en mi lugar. Se nota que le apasiona lo que hace, contagiando una ilusión y energía inigualables. Es la primera visita pero ya puedo decir que es un profesional de diez con una calidad humana excepcional, lo que se agradece muchísimo y da tranquilidad cuando llegas perdido sin diagnóstico claro. Mil gracias
Opiniones verificadas de pacientes, recogidas en Doctoralia.
Tanto si los cambios te están ocurriendo a ti como si los observas en una persona cercana, podemos empezar por ordenar lo que está pasando, valorar cómo afecta a la vida diaria y decidir cuál puede ser el siguiente paso.